DE ESTA OBRA, SE HA DICHO....

 

“Alrededor de este suceso dramático gira un dédalo de personajes dibujados con profundidad y potencia narrativa. La fuerza de los personajes, su honda y convincente sicología transmiten su vigencia a cualquier época, incluida la nuestra”.

(Revista UROGALLO, julio 1.987. Gabriel y Galán).

----------------

“ Da la impresión de que Víctor Chamorro, en alarde esotérico, se hubiese trasladado cien años atrás y hubiera convivido con sus personajes”.

(Raúl Torres).

----------------

“ Chamorro pone en pie con penetración psicológica y un estilo poroso e intenso unos tipos que surgen de una realidad alucinante, de la que queda su poder catárquico, su pasmosa sacudida existencial”.

(ABC, 13-IV-1.987).

----------------

“Llama la atención la riqueza del léxico de la novela, castizo y no floclórico, añejo, acompasado a la época como a un prodigio de exhuberancia”.

Diario EXTREMADURA, 25-VI-1.987. Isidoro Reguera. Catedrático de Filosofía).

----------------

“EL Pasmo aúna un rigor casi antropológico en léxico y documentación con un temple narrativo poco frecuente”.

(Pere Gimferrer).

----------------

“Con la publicación del El pasmo, en 1987, la narrativa de Víctor Chamorro cobra una potencia propia, un estilo nuevo, muy personal, extremadamente depurado. Si en sus primera novela el lenguaje marcaba las diferencias de clases de sus personajes, en El pasmo se advierte una clara diferencia. Si bien el mundo en el que se desarrolla la novela es el mismo –un pueblo extremeño en el que tiene lugar un siniestro crimen- hay una voluntad de estilo en el que las distintas hablas distinguen, y no sólo la pertenencia a una clase social, sino también un mundo cuajado de imágenes que se mueven –casi como en las pinturas negras de Goya- entre el expresionismo y el esperpento visionario. Basada en un hecho real que sucedió en 1879, recrea los últimos días de vida de unos hombres (condenados a muerte por haber asesinado a la familia de su patrón) que son visitados en la cárcel por un periodista. Desde esa secuencia inicial, se van reconstruyendo los hechos, sus antecedentes de rabia, miseria y envidia, las relaciones de poder y, sobre todo, los móviles de los condenados, un complejo entramado que deja al descubierto el horror de la matanza perpetrada, simétrico al que producen las ejecuciones. El mundo de la novela conserva por igual los elementos históricos del hecho y los realista del mundo rural extremeño, y, sin embargo, gracia a la estructura elaborada cómo pieza que se reordenan en la conciencia del lector, el libro cobra un valor expresivo y simbólico. Además, el desarrollo psicológico de los personajes evita el maniqueísmo al mostrar en todos ellos luces y sombras, donde el poder y la miseria, la prepotencia y el rencor se reparten, pero no eliminan la injusticia. La novela cobra fuerza expresiva en el tratamiento esperpéntico, irónico, de instituciones y personajes, hasta llevar al lector a un nuevo modo de contemplar esa mezcla siniestra de víctima y verdugo. La obsesión por la palabra exacta y la expresión visionaria es llevada a un grado de mayor precisión".

Reseña de Literatura Arte y Espectáculos

Nº 316 Mayo 2000

Autora de este articulo María José Navarro.

. . . . . . . . . .